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Tema

Antonio Álvarez-Solís

¿Soluciona algo la violencia?

 ¿Soluciona algo la violencia? Ahí está, brillante y mentirosa, la frase ladina y desmovilizadora: «¿Soluciona algo la violencia?». El fascismo que empapa la sociedad la ha convertido, tras tanta violencia suya, en el paradigma ideológico que impida toda eficaz protesta social ante quienes están sacrificando a todo un pueblo. Hasta personalidades significativas como el presidente del Poder Judicial y del Tribunal Supremo se apresura a desmentirse a sí mismo negando su frase anterior en la que afirmaba que «los escraches, si no hay violencia, son ejemplo de libertad de manifestación». Apenas pasadas veinticuatro horas el Sr. Moliner encarga a una subordinada, ni siquiera tiene la elegancia de protagonizar él la rectificación, que diga esta otra cosa: «no dijo únicamente (el Sr. Moliner) que los escraches eran una manifestación de la libertad de expresión sino que hizo esta matización tan importante: que cuando esa libertad de expresión supone una vulneración del derec...

El gobierno enviado por la metrópoli

Articulo publicado en Insurgente El gobierno enviado por la metrópoli por Antonio Álvarez-Solís Desde que los socialistas perdieron su alma en la guerra de 1914-18 al participar en aquel monstruoso conflicto imperialista -en el bando francés unos, en el alemán los otros- la degradación ideológica de la socialdemocracia se ha ido profundizando hasta convertir los partidos socialistas en portapalios de los estados reaccionarios. Con ese panorama al fondo es preciso analizar lo que está sucediendo en Euskadi. El acuerdo entre «socialistas» y «populares» no es una monstruosidad, sino el fruto del papel político de la socialdemocracia. El PSOE es un partido poderoso del imperialismo español, hoy reducido al interior de las fronteras del Estado. Perdidas las últimas colonias americanas, asiáticas y africanas, quedan Catalunya y Euskadi para alimentar dos necesidades españolas: la sed de prestigio que ha angustiado secularmente a España -de ahí el tono heroico de sus manifestaciones, incluso ...

La voz de un pueblo

Aunque con no pocas cautelas, el autor se muestra favorable a, cuando menos, tomar en consideración la propuesta del lehendakari de denunciar ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos la hipotética prohibición de celebrar la consulta que propone Ibarretxe. Entre otras virtudes, Álvarez Solís atribuye a esta iniciativa la capacidad de «evidenciar aún más ciertas posturas que actúan como la carcoma en el seno de un sector del nacionalismo». E l lehendakari ha solicitado a la ciudadanía de Euskadi, si el Tribunal Constitucional denegara la consulta sobre la autodeterminación, que acuda al Tribunal Europeo de Derechos Humanos para denunciar la opresión flagrante en que se encuentra la nación vasca. La sugestión del jefe del Gobierno vasco obliga, creo, a una meditación profunda. ¿Qué hacer frente a esta petición? Porque la solicitud de acción popular es poliédrica de contenido. Encierra cien interrogantes, numerosas dudas y un centón de posibilidades. O de frustraciones. Cabe preguntars...