¿Soluciona algo la violencia?
¿Soluciona algo la violencia? Ahí está, brillante y mentirosa, la frase ladina y desmovilizadora: «¿Soluciona algo la violencia?». El fascismo que empapa la sociedad la ha convertido, tras tanta violencia suya, en el paradigma ideológico que impida toda eficaz protesta social ante quienes están sacrificando a todo un pueblo. Hasta personalidades significativas como el presidente del Poder Judicial y del Tribunal Supremo se apresura a desmentirse a sí mismo negando su frase anterior en la que afirmaba que «los escraches, si no hay violencia, son ejemplo de libertad de manifestación». Apenas pasadas veinticuatro horas el Sr. Moliner encarga a una subordinada, ni siquiera tiene la elegancia de protagonizar él la rectificación, que diga esta otra cosa: «no dijo únicamente (el Sr. Moliner) que los escraches eran una manifestación de la libertad de expresión sino que hizo esta matización tan importante: que cuando esa libertad de expresión supone una vulneración del derec...