Pactos interesados
La reforma constitucional exprés, pactada por el PSOE y PP, ha puesto en bandeja a todos los nacionalistas el discurso victimista del rodillo de los partidos estatales, el de la reaparición de la Loapa, como ayer se puso de manifiesto en el Congreso. Es verdad que el procedimiento de urgencia que ha seguido esta reforma ha dado a los nacionalistas el argumento de que han sido convidados de piedra a un acuerdo cocinado previamente entre los partidos estatales, y lo han utilizado para acusar a PSOE y PP de la ruptura del pacto constitucional. Pero no es menos cierto que los nacionalistas al presentar sus propuestas de reforma —el derecho a la autodeterminación planteado por PNV, BNG y ERC así como la limitación a la solidaridad interterritorial de CiU— sabían que hacían imposible el consenso. Y que lo que el PSOE y el PP les pedían: la respuesta urgente y contundente, por la vía constitucional, al reto de unas turbulencias financieras que podrían culminan con una intervención de la UE,...