domingo, 25 de enero de 2009

La UE y Gaza

la actual situación de alto el fuego, frágil a todas luces, no debe
hacer que perdamos el interés en un conflicto que dura décadas y que
cada día parece que está más lejos de una solución. La impotencia ante
la injusticia hace que nos preguntemos una y otra vez qué podemos
hacer para ayudar. Todos lo miembros al Parlamento Europeo venimos
recibiendo cientos de mails al día pidiéndonos que hagamos algo para
detener la matanza en Gaza. En el caso del Parlamento de Bruselas,
considero que se ha dejado escapar una oportunidad para hacer algo
práctico, verdaderamente útil.

De EUSKAL HERRIA


La posición de la UE ha tenido un único hecho positivo: es la primera
vez que los 27 gobiernos acuerdan una posición común de solicitud de
alto el fuego. Por su parte, en el Parlamento Europeo aprobamos la
pasada semana una resolución sobre la situación en Gaza, que es muy
ejemplarizante respecto a la tibieza y debilidad con la que Europa ha
actuado ante esta crisis. Es cierto que la citada resolución contiene
aspectos positivo, como que condena el desproporcionado ataque
israelí, pide a este país que respete el derecho internacional y que
permita la entrada de ayuda humanitaria y utiliza el término de
castigo colectivo al pueblo de Gaza. Además, al igual que hizo la ONU
mediante la resolución 1860 del pasado 9 de enero, solicita que se
acuerde un alto el fuego y que se garantice la estabilidad en Gaza, es
decir, que se retiren las tropas y se termine con el bloqueo.

Absolutamente de acuerdo con todo lo anterior. De hecho, la resolución
fue aprobada por una mayoría que rozaba la unanimidad. Yo voté en
contra. Porque, una vez más, resoluciones como ésta no van a servir
para nada. Bueno sí, para restar todavía más credibilidad a un
Occidente que solicita y pide a Israel, pero no le exige nada. No es
tiempo de palabras, sino de emprender acciones. Por eso voté en
contra, por un motivo eminentemente práctico. El Parlamento Europeo no
es competente para imponer a ningún país un embargo económico. Tampoco
lo es para adoptar misiones de paz o decisiones de intervención. Lo
único que este Parlamento puede hacer es solicitar y conseguir que se
suspenda el acuerdo de asociación preferente que la UE mantiene con
Israel. Un acuerdo que contempla el desarrollo de cooperación en
materia comercial, industrial y científica, entre otras, así como el
establecimiento de un diálogo político. Habida cuenta de que la UE es
un socio comercial fundamental para Israel, suspender dicho acuerdo
hubiera supuesto una medida política efectiva para presionarle para
que cesara en su agresión.

De EUSKAL HERRIA

En resumen, está muy bien aprobar declaraciones, algo necesario dentro
del diálogo político. Pero ante una violación de los derechos humanos
y del derecho internacional como la que está llevando a efecto Israel
hay que ser mucho más claro y contundente. En política no vale con
utilizar palabras bonitas, hay que actuar y está claro que después de
esta resolución nada va a cambiar en Gaza. Israel tiene derecho a
vivir en paz, pero debe entender con claridad que no todo vale. Aún
más, esta ofensiva lo único que va a lograr es recrudecer el
conflicto. El Parlamento Europeo, al igual que el conjunto de la UE,
ha optado por la palabra en lugar de la acción, y ello debilita
enormemente nuestra posición. Tanto palestinos como hebreos van a
considerar a la UE un ente débil, incapaz de emprender acción alguna
en materia de política internacional.

Si en vez de Israel, el ataque lo hubiera protagonizado otro Estado la
reacción hubiera sido mucho más enérgica. Lo que está sucediendo en
Gaza es un drama, pero este mundo está repleto de ellos, y lo triste
es que la gran mayoría no llaman nuestra atención. El mismo día que se
aprobaba la Resolución sobre Gaza se votaba una Resolución sobre el
Cuerno el África, de la que yo era coautor. En Eritrea se encuentran
encarcelados cientos de presos políticos cuyo único crimen ha sido
oponerse a la dictadura. En Etiopía, el gobierno nos reconoció que más
de 6 millones de personas están sufriendo la hambruna que devasta el
sur del país (la ONU eleva el número a 12 millones). Al no haber
conflicto armado, no está en la agenda mediática, sin embargo, hay que
señalar que la UE ha llegado a interrumpir la ayuda al desarrollo, e
incluso las relaciones con estos dos países, en más de una ocasión. El
diálogo ha sido siempre permanente, pero un diálogo firme. Con Israel,
sin embargo, la UE es incapaz de llegar tan lejos. Es evidente que la
UE mide los conflictos con diferente rasero.

Mikel Irujo
* Diputado al Parlamento Europeo por EA

jueves, 15 de enero de 2009

La “respuesta” proporcionada

Koldo Campos Sagaseta

La “respuesta” proporcionada

Afirmaba en estos días Zapatero que “Israel es un amigo de España y por ello debemos decirle la verdad: su respuesta es desproporcionada”.

También Europa, al calor de las mismas amistades, coincidía en denunciar la desproporción de la “respuesta”.

Y tampoco es la primera vez que los abanderados de la moral, de la tolerancia y los derechos humanos en la civilista y democrática Europa, insisten en el problema de la proporcionalidad para referirse al genocidio que el bárbaro estado israelí viene llevando a cabo impunemente contra el pueblo palestino.

Pero lo que ni antes ni ahora ha señalado esa recua de cínicos sinvergüenzas que gobiernan los destinos de Europa, cómplices y encubridores de los sionistas, es cuál debe ser la proporción debida, hasta donde debe llegar la muerte y el horror.

¿Tal vez 600 muertos y 3.000 heridos, ahora que, al parecer, ya pasan los muertos del millar y suman 5.000 los palestinos heridos? ¿Tal vez 200 niños masacrados en lugar de los 400 que ya han reventado las bombas israelíes?

¿Es desproporcionado usar fósforo blanco o entraría dentro de una proporción que se respete experimentar en Gaza con nuevos y terroríficos explosivos?

¿Puede ajustarse a una correcta proporción el bombardeo de hospitales, de centros de refugiados, de establecimientos de las Naciones Unidas o sería, proporcionalmente, más aconsejable no bombardear instalaciones de la Cruz Roja o centros de comunicación?

¿Si la genocida banda terrorista israelí suprimiera el uso de armas de destrucción masiva podría considerarse más proporcionado su terrorismo?

¿Si en lugar de mil toneladas de bombas de racimo sólo arrojara 500 sobre la nuca de la ciudad de Gaza, sería más humano su proceder?

¿Resultaría más ajustado a derecho para los líderes europeos que la banda criminal sionista mantuviera su proporción de espantos sólo por las mañanas, o las limitara, únicamente, a funciones nocturnas?

¿Les parecería más proporcionado a Francia, a España, a Italia, a todos los países europeos que suministran armas de guerra y municiones a Israel, que el estado judío no las emplease en sus matanzas y que de hacerlo eximiera de responsabilidades a sus gobiernos amigos y proveedores?

¿Qué proporción de resoluciones de Naciones Unidas puede ignorar Israel sin que ello le represente sanción alguna, incluyendo una posible y, por supuesto, proporcional invasión?

¿Qué proporción de años debe esperar Palestina para recuperar sus territorios ocupados?

¿Son los 62 años que han transcurrido desde la resolución 181 de Naciones Unidas, en 1947, conocida, curiosamente, como “resolución de la partición de Palestina” suficiente proporción de años o debe Palestina seguir esperando una fecha en el calendario, obviamente, más proporcionada, para recuperar su derecho a ser?

¿Quién sabe?

Al final, al cabo de tanta hipócrita complicidad, de tantas ecuánimes condenas, de tantas ponderadas repulsas, de tantas consensuadas declaraciones, y cuando ya la náusea instalada en los ojos no soporta un noticiero más, un reportaje más, un eufemismo más, casi acabas pensando y, repito, casi, que tal vez, tengan razón y todo sea cuestión de proporciones, de atinar con la proporción correcta, con la adecuada, que el holocausto, por ejemplo, también fue desproporcionado, que quizás tres millones hubieran sido suficientes o que, tal vez, seis no fueron bastantes.

Para mi suerte, el “casi”, sin proporción que valga, no me permite pensar semejante infamia y tanto asco reservo al holocausto judío a manos de los nazis alemanes como al holocausto palestino a manos de los nazis israelíes.

viernes, 9 de enero de 2009

Doce reglas para un genocidio




Doce reglas infalibles para la redacción de noticias sobre Oriente Próximo en los grandes medios de comunicación


1) En Oriente Próximo son siempre los árabes quienes atacan primero, y siempre es Israel quien se defiende. Esa defensa se llama "represalia".

2) Ni árabes, ni palestinos ni libaneses tienen derecho a matar civiles. A eso se le llama "terrorismo".

3) Israel tiene derecho a matar civiles. Eso se llama "legítima defensa".

4) Cuando Israel mata civiles en masa, las potencias occidentales piden que lo haga con mayor comedimiento. Eso se llama "reacción de la comunidad internacional".

5) Ni palestinos ni libaneses tienen derecho a capturar soldados israelíes dentro de instalaciones militares con centinelas y puestos de combate. A eso hay que llamarlo "secuestro de personas indefensas".

6) Israel tiene derecho a secuestrar a cualquiera hora y en cualquier lugar a cuantos palestinos y libaneses se le antoje. Su cifra actual ronda los 10 mil, 300 de los cuales son niños y mil, mujeres. No se precisa prueba alguna de culpabilidad. Israel tiene derecho a mantener secuestrados presos indefinidamente, ya sean autoridades democráticamente elegidas por los palestinos. A eso se le llama "encarcelamiento de terroristas".

7) Cuando se menciona la palabra "Hezbollah", es obligatorio añadir en la misma frase "apoyados y financiados por Siria y por Irán".

8) Cuando se menciona "Israel", está terminantemente prohibido añadir: "apoyados y financiados por los EEUU". Eso podría dar la impresión de que el conflicto es desigual y de que la existencia de Israel no corre peligro.

9) En informaciones sobre Israel, hay que evitar siempre que aparezcan las siguientes locuciones: "Territorios ocupados", "Resoluciones de la ONU", "Violaciones de los Derechos Humanos" y "Convención de Ginebra".


10) Los palestinos, lo mismo que los libaneses, son siempre "cobardes" que se esconden entre una población civil que "no los quiere". Si duermen en casa con sus familias, eso tiene un nombre: "cobardía". Israel tiene derecho a aniquilar con bombas y misiles los barrios donde duermen. A eso se le llama "acción quirúrgica de alta precisión".

11) Los israelíes hablan mejor inglés, francés, castellano o portugués que los palestinos . Por eso merecen ser entrevistados con mayor frecuencia y tener más oportunidades que los palestinos para explicar al gran público las presentes reglas de redacción (de la 1 a la 10). A eso se le llama "neutralidad periodística".


12) Todas las personas que no están de acuerdo con las sobredichas Reglas, son, y así debe hacerse constar, "terroristas antisemitas de alta peligrosidad".

Traducción para www.sinpermiso.info: Leonor Març

jueves, 8 de enero de 2009

Respaldo desde Chile

Respaldo desde Chile

Osvaldo Artaza Barrios Y Cuatro Firmas Más

DESDE Chile, país que se ha desarrollado con el aporte de muchos
vascos y vascas a lo largo de su historia, estamos siguiendo con
preocupación el juicio al que se va a ver sometido el lehendakari del
País Vasco Juan José Ibarretxe, conjuntamente con otros representantes
políticos de ese país.

El País Vasco, para nosotros modelo de desarrollo con rostro humano,
vive una compleja situación política desde hace muchos años, primero
por la negativa a reconocer su identidad y sus derechos tradicionales
durante la larga dictadura de Franco, luego por el actuar de una
minoría armada (ETA) que intenta imponer su voluntad al pueblo vasco,
a lo que se suma hoy el impedir al pueblo vasco emitir una opinión
sobre su futuro y coartar la capacidad de las autoridades
representativas del pueblo vasco para sostener reuniones con la
voluntad de desarrollar un proceso de paz.

Sin entrar a cuestionar el aspecto jurídico, este juicio, en nuestra
opinión, tiene sólo un sentido político, ya que se están poniendo
trabas al actuar legítimo de la máxima autoridad del País Vasco
elegido democráticamente por todos los vascos y vascas, se trata
derechamente de una indebida injerencia de los tribunales en el
quehacer político, ya que se cuestiona al lehendakari por sostener
reuniones con el objeto de establecer un espacio que permita un
diálogo que abra camino a un proceso de paz en el País Vasco, y no se
cuestiona a los representantes del Estado español por sostener
conversaciones con el mismo objeto. Así el propósito del juicio no es
otro que restar poder a la autoridad legítima y legal del País Vasco
para avanzar en la solución real de un problema que afecta al pueblo
vasco.

Ello es consistente con la decisión de los mismos acusadores y jueces
que han inhibido recientemente el derecho a expresión del pueblo
vasco.

Nos consta el anhelo de paz y normalización política por parte de la
mayoría de los sectores de la sociedad vasca, y los esfuerzos loables
que Juan José Ibarretxe ha liderado en ese sentido. ¿Qué hubiera
pasado si en Irlanda del Norte se hubiera prohibido este tipo de
reuniones, o las que en la realidad latino americana se requirieron
para evitar más derramamiento de sangre en los procesos de paz con
movimientos guerrilleros o en las transiciones desde dictaduras hacia
la democracia? ¿En qué situación nos encontraríamos?

Por tanto desde América, esperamos que se acabe cuanto antes este
sinsentido, se deje a los políticos hacer política e intentar
encontrar soluciones políticas a problemas políticos, por lo que le
mandamos un fuerte abrazo y nuestra solidaridad al lehendakari de
Euskadi Juan José Ibarretxe así como un respaldo a sus políticas de
diálogo y negociación en la búsqueda de la paz y la normalización
política en Euskadi.

*Osvaldo Artaza Barrios es ex ministro de Salud de Chile y también
firman Ana María Correa López, ex subsecretaria de Economía, Andrés
Palma Irarrazaval ex ministro de Planificación, Ricardo Fábrega Lacoa
ex subsecretario de Salud y Pedro García Aspillaga ex ministro de
Salud.

sábado, 3 de enero de 2009

De las piedras de David a los tanques de Goliat



!Israel Genocida¡

Palestina Libre

Articulos en Rebelion sobre Palestina.

Cronologia sobre el genocidio Palestino






De las piedras de David a los tanques de Goliat

Viaje a Palestina del Parlamento de escritores


Afirman algunas autoridades en temas bíblicos que el Primer Libro de Samuel se escribió en la época de Salomón o inmediatamente después; en cualquier caso, antes del cautiverio en Babilonia. Otros estudiosos no menos competentes afirman que no sólo el Primero sino también el Segundo Libro de Samuel se redactaron después del exilio de Babilonia, y que su composición obedece a lo que la estructura histórico-político-religiosa denomina esquema deuteronomista, es decir, sucesivamente, la alianza de Dios con su pueblo, la infidelidad de ese pueblo, el castigo de Dios, la súplica del pueblo, el perdón de Dios.

Si el venerable texto procede de la época de Salomón, podemos decir que sobre él han pasado hasta hoy, en números redondos, unos 3 mil años. Si los redactores llevaron a cabo su trabajo después de que los judíos regresaran del exilio, entonces hay que restar a ese número unos 500 años, mes más, mes menos.

Esta preocupación por el rigor temporal tiene como único propósito proponer a la comprensión del lector la idea de que la famosa leyenda bíblica del combate entre el pequeño pastor David y el gigante filisteo Goliat (que no llegó a producirse) se cuenta equivocadamente a los niños, por lo menos, desde hace 25 o 30 siglos. A lo largo del tiempo, las diversas partes interesadas en el asunto han ido elaborando, con la conformidad acrítica de más de 100 generaciones de creyentes, tanto hebreos como cristianos, toda una engañosa mistificación sobre la desigualdad de fuerzas que había entre los brutales cuatro metros de altura de Goliat y la frágil complexión física del rubio y delicado David.

Dicha desigualdad, enorme según todas las apariencias, quedaba compensada e invertida a favor del israelita gracias a que David era un muchacho astuto, y Goliat, una estúpida masa de carne; tan astuto era el primero que, antes de ir a enfrentarse al filisteo, encontró en la orilla de un riachuelo que había por allí cerca cinco piedras lisas, que metió en la alforja; tan estúpido el otro, que no se dio cuenta de que David llegaba armado con una pistola. Que no era una pistola, protestarán, indignados, los amantes de las verdades míticas soberanas, que era simplemente una
honda, una humildísima honda de pastor, como las que habían utilizado en tiempos inmemoriales los criados que tenía Abraham para cuidar el ganado.

Es verdad, no parecía una pistola, no tenía cañón, no tenía culata, no tenía gatillo, no tenía cartuchos; lo que tenía eran dos cuerdas finas y resistentes, atadas por los extremos a un pequeño pedazo de cuero flexible, en cuyo hueco la mano experta de David colocó la piedra que, desde lejos, partió veloz y poderosa como una bala contra la cabeza de Goliat, le derribó y le dejó a merced del filo de su propia espada, que ya empuñaba el diestro tirador.

Si el israelita consiguió matar al filisteo y dar la victoria al Ejército de Dios vivo y de Samuel, no fue
por ser más astuto, sino simplemente porque llevaba consigo un arma de largo alcance y sabía manejarla. La verdad histórica, modesta y nada imaginativa, se conforma con enseñarnos que Goliat no tuvo ni siquiera la posibilidad de poner las manos encima de David; la verdad mítica, insigne fabricante de fantasías, nos embaucó hace 30 siglos con el maravilloso cuento del triunfo de un pequeño pastor sobre la brutalidad de un guerrero gigantesco al que, al final, de nada sirvió el pesado bronce del casco, la coraza, las espinilleras y el escudo. Sea cual sea la conclusión que podamos sacar del desarrollo de este edificante episodio, David, en las numerosas batallas que le
convirtieron en rey de Judá y Jerusalén y extendieron su poder hasta la margen derecha del Eufrates, no volvió a usar la honda ni las piedras.

Tampoco las usa ahora. En los últimos 50 años han crecido hasta tal punto las fuerzas y la dimensión de David, que ya no es posible ver y reconocer diferencias entre él y el altivo gigante; incluso puede decirse, sin ofender la deslumbrante claridad de los hechos, que se ha convertido en un nuevo Goliat.

David, hoy, es Goliat, pero un Goliat que ya no carga con armas de bronce inútiles y pesadas.

Aquel rubio David de antaño, sobrevuela en helicóptero las tierras palestinas ocupadas y dispara misiles contra inocentes desarmados, aquel delicado David de otrora tripula los tanques más poderosos del mundo y aplasta y revienta todo lo que encuentra a su paso, aquel David lírico que cantaba loas a Betsabé, encarnado ahora en la figura gargantuesca de un criminal de guerra llamado Ariel Sharon, lanza el "poético" mensaje de que primero es preciso acabar con los palestinos para después negociar con los que queden.

En pocas palabras, en esto es en lo que, con ligeras variaciones tácticas, consiste desde 1948 la estrategia política israelí. Intoxicados mentalmente por la idea mesiánica de un Gran Israel que fin
realidad los sueños expansionistas del sionismo más radical, contaminados por la monstruosa y arraigada "certeza" de que en este mundo catastrófico y absurdo existe un pueblo elegido de Dios y que, por tanto, están automáticamente justificadas y autorizadas, en nombre de los horrores del pasado y de los miedos de hoy, las acciones nacidas de un racismo obsesivo, psicológica y patológicamente exclusivista, educados y formados en la idea de que cualquier sufrimiento que hayan infligido, inflijan o vayan a infligir a los demás, especialmente a los palestinos, siempre será
inferior a los que ellos padecieron en el Holocausto, los judíos arañan sin cesar su herida para que no deje de sangrar, para hacerla incurable, y la muestran al mundo como una bandera.

Israel se adueña de las terribles palabras de Dios en el Deuteronomio: "Míos son la venganza y el pago".

Israel quiere que todos nosotros nos sintamos culpables, directa o indirectamente, de los horrores del Holocausto; Israel quiere que renunciemos al más elemental juicio crítico y nos transformemos en un eco dócil de su voluntad; Israel quiere que reconozcamos de iure lo que, para ellos, es ya un ejercicio de facto: la impunidad absoluta.

Desde el punto de vista de los judíos, Israel no podrá ser sometido a juicio, porque fue torturado, gaseado e incinerado en Auschwitz. Me pregunto si aquellos judíos que murieron en los campos de concentración nazis, los que fueron perseguidos a lo largo de la historia, los que murieron en los pogromos, los que quedaron olvidados en los guetos, me pregunto si esa inmensa multitud de desgraciados no sentiría vergüenza al ver los actos infames que cometen sus descendientes. Me pregunto si el haber sufrido tanto no sería el mejor motivo para no hacer sufrir a los demás.

Las piedras de David han cambiado de manos, ahora son los palestinos los que las arrojan. Goliat está al otro lado, armado y equipado como nunca lo ha estado soldado alguno en la historia de las guerras, aparte, claro está, del amigo estadounidense. Ah, sí, las horrendas matanzas de civiles causadas por los llamados terroristas suicidas... Horrendas, sí, sin duda; condenables, sí, sin duda, pero a Israel le queda aún mucho que aprender si no es capaz de entender las razones que pueden llevar a un ser humano a transformarse en una bomba.

José Saramago es escritor portugués, premio Nobel deLiteratura de 1998.
Parlamento Internacional de Escritores.


Israel quiere que reconozcamos de iure lo que, para
ellos, es un ejercicio de facto: la impunidad absoluta