Renovar la ilusión en el compromiso con unas ideas


La sociedad vasca, al aproximarnos a las elecciones de marzo de 2009, nos exige un compromiso verdadero con soluciones reales a los problemas reales de la ciudadanía. Atender a la crisis económica es una de las prioridades para todo electo vasco tras las elecciones, y, más si cabe, para su futuro Lehendakari. Tenemos retos importantes y necesitamos ideas claras y diáfanas para solucionarlos. Claridad en la identificación de los problemas, sinceridad en la apuesta por su pronta resolución y compromiso en llegar a la meta de sus soluciones. Ese debería ser el eje de la campaña electoral que se nos avecina.

Nuestro país asume un reto fundamental y no planteado hasta el día de hoy en debate público y que, en periodo de crisis, supone un debate aún más pertinente, y es el de la estructura interna de nuestro país. No podemos permitirnos el lujo de hacer competencia interna entre nosotros. En cuanto a innovación, por ejemplo, el liderazgo lo debe tener la agencia de innovación del Gobierno Vasco, evitando que surjan en su lugar 4 diferentes agencias con la pretensión de ser el lugar donde se gestione una parte de la innovación de este país. Es un ejemplo pequeñito que se puede extrapolar a otras áreas y departamentos, como el de agricultura, madio ambiente o acción exterior, donde, por cierto, falta un Departamento propio en el Gobierno Vasco que sirva de vehículo cohesionador de las actividades vascas en el exterior, tanto comerciales como culturales, y que pueda ayudar en mejores condiciones a las necesidades de las colectividades vascas en el exterior.

Reto importante es la regeneración de la bahía de Pasaia. No como unos pretenden con un proyecto exclusivamente particular, sino con un profundo y duradero compromiso con el desarrollo tanto urbano como social de toda el área de Pasaialdea. Quizá dure una década su regeneración. Quien lo puede adivinar en estos momentos. La clave puede estar en la creación de un verdadero instrumento interinstitucional e interdepartamental que, sin apriorismos y con la mente abierta a todas las posibilidades, desde Pasaia y para la zona de Pasaialdea, sea capáz de articular proyectos de menor a mayor cuantía que lleven a la zona a ser un polo económico dentro de Gipuzkoa. Tenemos en éste país zonas que han pasado por el mismo proceso y con éxito. ¿Acaso aquellos que propugnaron esas soluciones en otras partes de nuestro país piensan que las buenas practicas no son exportables?


Tenemos retos importantes, y no menores, en el impulso a la zona de Urdaibai. Respetando su calificación de reserva de la biosfera, por supuesto. ¿O es que sólo se genera actividad económica desde la destrucción del medio ambiente? Bill Clinton y Al Gore, en 1992, antes de su campaña electoral, firmaron un largo artículo en favor de una economía productiva verde. Hay caminos que eviten la construcción de 8 nudos de carreteras dentro de Urdaibai. Con un compromiso firme y decidido por el transporte público. No cayendo en decir "no pongo autobuses porque es transportar chapa", sino ver que con el desdoblamiento completo de la línea de Bilbao a Bermeo y con la mejora de las unidades ya estaría hacíendose un gran favor de la conectividad de la zona. Y ¿Porque no una coordinación desde el Gobierno Vasco de todos los transportes públicos? En Bizkaia tenemos Bizkaibus, en Gipuzkoa Lurraldebus, desde fechas recientes. La autopista Bilbao Donostia está gestionada por dos empresas con dos equipos directivos y dos plantillas. ¿No podría simplificarse ese esquema y destinar esos recusos en más líneas de autobuses o de trenes de cercanías para la comunidad? Más red de transporte público.

Hablando de finanzas podríamos decir tres cuartos de lo mismo. ¿No sería mucho más sencillo una dirección única de economía y hacienda que coordinara y gestionara la dirección de los dineros del país. ¿O no se fían de la Consejera y Vice lehendakari? Dejando de lado que una ley emanada del Parlamento Vasco es solamente recurrible ante el Constitucional, mientras que las normas forales de las Juntas son recurribles hasta por la asociacion de vecinos de mi barrio, cabría decir que el liderazgo en esta matería sería un espaldarazo a la cohesión interna del país.

Por otro lado, y pensando en la democracia participativa, el proximo Gobierno Vasco debería ser capaz de articular una ley sobre Democracia Participativa. Tenemos instrumentos consultivos para asesorar en su redacción y ejecución en éste país y puede ser un elemento que, como complemento del actual modelo de democracia representativa, puede hacer que cada vez un número creciente de ciudadanos se vuelvan a interesar por la cosa pública, es decir, por la res pública. Y ¿Porque no cabría soñar con unos presupuestos participativos para la comunidad? Si Porto Alegre lleva una veintena de años llevando a cabo presupuestos participativos en una sociedad de más de millón y medio de ciudadanos, ¿Porque aquí no con poco más de 2 millones de habitantes? Este es uno de tantos instrumentos que podrían ponerse en marcha en la búsqueda de la implicación de nuestra sociedad en la solución de los grandes y pequeños problemas. ¿Quien mejor que los vecinos de mi barrio para participar en la elección del modelo de bancos que se van a poner en mi parque? Al fin y al cabo, ellos van a ser sus usuarios.

Este pequeño esbozo son cuestiones que tienen su importancia, como la tiene la visión integral del urbanismo en todas sus vertientes. Debe haber comunicación entre todos los departamentos y entre todas las instituciones del país. Y tener en cuenta la complejidad del país, dado que las necesidades han de ser tomadas en cuenta en global, para evitar, por ejemplo, que la costa bizkaina se transforme en parte de la costa mediterránea murciana o valenciana. Es importante cohesionar territorialmente y socialmente la comunidad. Y afrontar los retos con valentía y sin remoras del pasado. Nuestra apuesta ha de ser de futuro. Ver las realidades no sólo tal como son, sino como nos gustaría que fueran. Tener visión de futuro, ilusión en su plasmación futura y compromiso para llevarlas a cabo. Euskadi necesita mujeres y hombres capaces. Euskadi necesita instrumentos para hacer frente a sus retos más importantes. No es hora de mensajes cortos, simples, del tipo de los que entran en spots de 30 segundos. Ya sabemos que vivimos en Euskadi. Ahora el reto es en qué Euskadi queremos vivir. Ahora la pregunta que hay que hacerse es ¿Porque no?: ¿Porque no vamos a construir Euskadi desde la izquierda? ¿Porque no van a tener nuestras mujeres y hombres una pensión digna? ¿Porque no vamos a defender el futuro de Euskadi en paz y libertad para todos? ¿Porque no vamos a defender el sector público como valor fundamental del Estado de Bienestar, tanto en Sanidad, como en Educación como en Vivienda o Empleo? Una Euskadi de todos y para todos. Este es el reto que asumo y es por ello que en marzo proximo votaré por Eusko Alkartasuna y a Unai Ziarreta como próximo Lehendakari de Euskadi.

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