Hoja de Ruta: acuerdo o confrontación

El viernes pasado el Lehendakari Ibarretxe anunció en el Parlamento Vasco, en total acuerdo con los demás integrantes del gobierno tripartito, su firme determinación de cumplir con el compromiso de otorgar la palabra al pueblo vasco.

El camino iniciado no será fácil, porque tanto el Partido Popular, el Partido Socialista, (al menos el de Euskadi), como así también, ciertas voces del mismo partido del Lehendakari, entre las cuales podemos destacar: el discurso en el Alderdi Eguna de Josu Jon Imaz, y las declaraciones del alcalde de Bilbao, el cual, manifestó que el principal problema de los vascos, es garantizar la aprobación de los presupuestos y la estabilidad de las cajas de ahorro, nos hacen concluir que no están muy convencidos con la hoja de ruta propuesta por el Lehendakari Ibarretxe.

De la lectura del mensaje queda claro que se abre un plazo de un año, donde se intentará llegar a un acuerdo político con el gobierno español y que el mismo, sería refrendado por una consulta que se llevará a cabo el 25 de octubre del año próximo, fecha esta importante para los vascos, ya que será un 25 de octubre de 1839, cuando ante la aprobación de una Ley se perderían los Fueros vascos, mientras que en la misma fecha del año 1979, será aprobado el Estatuto de Gernika.

De haber acuerdo, comenzará un proceso resolutivo, en el cual, se deberá implementar el desarme y fin de la actividad de ETA, mientras que al mismo tiempo, los partidos políticos vascos deberán elaborar un acuerdo que posibilite la implementación de un nuevo status político. La segunda etapa, culminará con una nueva consulta que tendría lugar en el segundo semestre del año 2010.

Mucho me hubiera gustado que en su mensaje del Lehendakari hiciera referencia a Navarra e Iparralde, como así también, a la diáspora vasca, la cual, forma parte del conflicto y además, puede aportar al proceso resolutivo. En este sentido, más allá que de las consultas participen en la diáspora, quienes poseen la habilitación requerida por la legislación electoral para las elecciones ordinarias, también podrían sufragar quienes formen parte de la diáspora legalmente organizada, a partir de lo estipulado en la Ley de Relaciones con las Colectividades y Centros Vascos de del exterior de la Comunidad Autónoma del País Vasco. En este sentido, dicha ley establece la creación de un listado de centros vascos reconocidos por la misma, y la confección de un censo anual de sus miembros, cuyos integrantes a mi entender, deberían tener derecho a participar de las consultas.

En definitiva se inicia un nuevo proceso para resolver el conflicto político vasco, esperemos que se conforme una mesa de partidos sin exclusiones, con una agenda que incluya temas como territorialidad, nacionalidad y derecho a decidir. La mano esta nuevamente extendida y el Estado español tiene la palabra, de no ser así, la hoja de ruta, deberá ser modificada pasando del acuerdo a la confrontación democrática y la desobediencia civil.

Prof.: César Arrondo

Universidad Nacional de La Plata/Argentina

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